sábado, 23 de noviembre de 2013

V.

Rut


Durante un tiempo hubo una gran sequía, y un hombre emigró a los campos. Al morir, Rut se quedó sola. Entonces decidió volver. Se enteró que su pueblo le había proporcionado un lugar para vivir.
         Tranquila besó, insistió, no perdió las esperanzas: «a donde vaya viviré allí, más de lo debido». Rut se obstinaba.
         Su llegada conmocionaba a toda la ciudad. Rut dijo: «déjame ir a coger, detrás de alguien que me haga el favor».
Eclesiastés
         Yo me dije a mí misma: «ven, te haré experimentar el placer; goza del bien estar».
Proverbios

Un corazón contento alegra el semblante.

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