domingo, 30 de marzo de 2014

XVI.


Reyes
 En aquellos días cayó gravemente enfermo. El profeta fue a verlo y le dijo: "Así habla. Ordena todos los asuntos, porque ya no vivirás más". 
      Recordó que había caminado delante, con fidelidad e integridad de corazón, y que lo hizo lo que es bueno. Cuando llegó la palabra y oyó y vió sus lágrimas, se dijo: "¿Cuál es la señal que me sanará?"
      Se respondió: la sombra... que retrocede.

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