domingo, 30 de marzo de 2014

XVI.


Reyes
 En aquellos días cayó gravemente enfermo. El profeta fue a verlo y le dijo: "Así habla. Ordena todos los asuntos, porque ya no vivirás más". 
      Recordó que había caminado delante, con fidelidad e integridad de corazón, y que lo hizo lo que es bueno. Cuando llegó la palabra y oyó y vió sus lágrimas, se dijo: "¿Cuál es la señal que me sanará?"
      Se respondió: la sombra... que retrocede.

domingo, 23 de marzo de 2014

XV.

Génesis
         No había ningún arbusto, ni hierba, tampoco ningún hombre.

El suelo sopló en su nariz un aliento de vida. Brotaron toda clase de árboles, atrayentes y apetitosos… el hombre.

domingo, 2 de marzo de 2014

XIV.

Apocalipsis
         Escuché una voz que provenía de los ángulos de esa voz: “Suelta al gran río, la hora, el día, el mes”. Yo pude oír solo un número.
         La cabeza vomitaba fuego, porque el poder reside en la boca, aunque sea incapaz de ver, oír, caminar.
         Luego vi un arco iris sobre mi cabeza como un libro pequeño abierto. Puse el pie derecho sobre el margen izquierdo y grité: ¡No lo escribas!

         Se acabó el tiempo de la espera.

sábado, 22 de febrero de 2014

XIII.

Apocalipsis
         Vi una estrella que había caído del cielo. La estrella recibió la llave del pozo del abismo. Comenzó a subir humo que oscureció el aire. Del humo salieron los árboles, los hombres que no llevan la marca, un dolor parecido a aquellos días donde se busca la muerte (y no se encuentra pues la muerte huye).
         Caballos, coronas, cabello, mujeres, dientes, dientes de leones, un tórax, hierro, zumbido, carros, ruido.

         La primera calamidad ha pasado, pero sepan que todavía faltan más. 

domingo, 16 de febrero de 2014

XII.

Primera carta de San Juan
         Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto, lo que hemos tocado, acerca la palabra.
         Porque se hizo visible y nosotros lo vimos, se ha manifestado: es escrito. La noticia es esta: es luz en tinieblas mentirnos conforme a la verdad.
         He escrito estas cosas para que pequen, si alguno peca también lo hace el mundo entero.
         La señal la conocemos, es un mandamiento nuevo: escribo porque ustedes conocen que existe. Si alguien ama al mundo el mundo no está en él, el mundo pasa, y con él, sus deseos. Ellos salieron de entre nosotros. Pero no todos son de los nuestros.
         He escrito para que ignoren la verdad; la promesa, la vida terna. 

domingo, 9 de febrero de 2014

XI.

Tercera carta de San Juan

Tendría muchas cosas que decirte, pero no quiero hacerlo. Espero verte pronto para hablarte personalmente.
Segunda carta de San Juan
Tendría muchas otras cosas que escribirles, pero no quise, porque espero ir a verlos personalmente.
Primera carta de San Juan

Hijitos míos, cuídense…

domingo, 2 de febrero de 2014

IV.

El cantar de los cantares
–Que me bese ardientemente. Su nombre es un perfume.
–Yo te comparo a una yegua.
–Mi amado es para mí una bolsita que descansa entre mis pechos.
–¡Tus ojos son palomas!
–¡Qué hermoso eres, qué frondoso!
–Como un cardo eres.

–Estoy enferma de amor.